
Me gustaría saber que piensas, cuando me miras. Lo que se esconde trás tu mirada esquiva. Lo que quieres decirme y no te atreves...
El verdor de tus ojos hipnotizantes, que me atrapa y no me deja huir. Me obliga a bajar la vista, me sonroja, me idiotiza, me relentiza y me siento en gravedad cero.
Quisiera poder acercarme, saber de ti, saludarte como si nada. No sentirme tonta, ni ponerme roja, solo porque me miras.
Y sólo me miras... y provocas tanto.
Tu mirada es tan distinta, me fascina. Sobre todo cuando reposas sobre tu puesto y me miras fijo a los ojos, sin decir nada, diciendolo todo.
Ojala mi mente pudiera decodificar los signos que me transmites. Dibujar sonrisas en tu rostro... tocar tu nariz hasta lo intangible.
Conocerte más allá de lo que nadie nunca pudo. Obedecer mis sentidos y dejar de pensar en lo que me frena, a no saludarte, a no mirarte directamente a la cara, a no darme vuelta cuando sé que miras. Y no haces nada.
Puedo hablarle algo a alguien que está contigo, pero es como si te hablara a ti. Atiendes más, y escuchas mejor, y miras con más dulzura. Como queriendo tocar el aire con tu mirada.
Cuanto daría por avanzar hasta tí, tan solo un momento, a centimetros... distancia personal y llenarme de tu aroma, subsistir con ella, vivir de recuerdos aromáticos, ahogandome en tu perfume, saciarme en tu mirada, atraparme en ella... y olvidarme del miedo...
22:09
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

